Motivos para atender las señales de tu cuerpo

Motivos para atender las señales de tu cuerpo

01/05/21

Motivos para atender las señales de tu cuerpo, tienes muchos la verdad.

El cuerpo humano  nos avisa con cierta antelación de que algo no funciona bien a nivel físico, mental o emocional. Pero esto que parece tan obvio, a la hora de la verdad queda olvidado e ignoramos todas esas señales o avisos que nuestro cuerpo nos envia. En este artículo, voy a compartir contigo, motivos para atender las señales de tu cuerpo.

 

Respóndeme y respóndete a esto:

¿Alguna vez te ha dolido el estómago, la espalda, la cabeza, la zona cervical o has tenido hormigueo en las manos y no has sabido por qué fue? Tal vez acudiste a tu médico y tras realizar una revisión, una ecografía o radiografía ¿no vio nada? ¿Te ha sucedido alguna vez?

Eso sucede porque hay una desestabilización emocional y tu cuerpo como no puede hablarte verbalmente, lo hace mediante señales físicas. Al principio, son escasas, casi efímeras. Pero cada vez son más continuas, sus apariciones son mucho más frecuentes. Es como si a su manera te hablaran y te dijeran: «Oye, atiéndeme. Estoy intentado hablar contigo para avisarte de algo y no me prestas atención».

 

Motivos para atender las señales de tu cuerpo

El motivo principal es que tu cuerpo quiere que le cuides. Tal vez digas ahora «¡pero si yo lo cuido!». ¿Si? ¿De verdad? Porque … ¿qué estás haciendo para cuidarlo? Piénsalo y respóndete a estas preguntas. Tras haber reflexionado las preguntas y habértelas respondido desde la sinceridad, seguramente hayas visto que no lo cuidas tanto como en un inicio creías. Nuestras creencias muchas veces, nos traicionan.

Pero no te preocupes ni te alarmes por haber llegado a la conclusión de que no cuidas tanto como creías a tu cuerpo. No, porque estás a tiempo de hacer todo lo que no has hecho por él hasta ahora.

Cuidar tu cuerpo es cuidar tu alimentación, hacer deporte y algo que no hacemos tanto, escuchar que nos dice cuando algo nos duele. Todo aquello que pensamos de manera poco positiva hacia nosotros y hacia los demás y que además lo hacemos de forma excesivamente continuada. Es decir, pensamientos en bucle sobre cualquier tema que nos haga sentirnos culpables, tristes, irascibles, vacíos tantos a nivel personal, familiar o social esto va a afectar directamente sobre nuestro cuerpo.

Imagínate que las personas somos hilos conductores por donde pasa corriente o energía. En un extremo del hilo, está nuestra mente y pensamiento. Si no nos hablamos bien o si solo estamos pendientes de los demás, esto pasa a nuestra parte emocional y, si no lo resolvemos o atendemos, todo ello, afectará al otro lado del hilo conductor, a nuestro físico.

 

¿Qué puedo hacer para hacer caso a las señales que mi cuerpo me indica?

Te pondré casos prácticos para darte soluciones, para que puedas saber qué hacer con las señales que tu cuerpo te indica.

Lo más importante e urgente es justamente eso atender a las señales. Si el médico especialista te ha asegurado que no hay daño o lesión física, puedes entonces ver que sucede mediante la locallización del dolor y la relación emocional que tiene ese dolor.

Un dolor de espalda te indica la carga excesiva emocional y eso no nos hace nada bien. Has de ir soltando poco a poco esa carga negativa emocional.

La zona donde más se manifiestan las emociones es la amplia zona del sistema digestivo. Allí se ubican la rabia, ira, tristeza cuando se gestionan mal o se reprimen. Si duele la cabeza es porque tal vez has intentado contener tus lágrimas, has evitado llorar o si no has dicho todo aquello que tenías que decirle a la persona con la que discutiste es probable que te duela la zona maxilar y si lo obvias ese dolor puede que vaya a más y acabe manifestándose de otra manera más agresiva o notoria.

 

¿Qué te parece todo esto que te cuento hasta ahora?

Te sigo contando. Los pulmones a nivel emocional se relacionan con la angustia, los riñones con el miedo.

Estas asociaciones que te acabo de comentar que relacionan dolor y emoción, están basadas en estudios. Existen muchos libros donde podrás comprobar todo esto que te digo. Te pongo varios libros que también tengo yo y que te recomiendo para que los mires y compres si te interesa el tema.

Te recomiendo «Usted puede sanar su vida» de Louise L. Hay o «La enfermedad como camino» de Ruediger Dethlefsen.

Es increíble y maravillo ver como nuestro es habla, que cualquier dolor no nace de la casualidad sino por causalidades emocionales muchas veces. Así que espero que a partir de ahora además de notar el dolor, espero que escuches el mensaje que tu cuerpo te da al emitir ese dolor.

 

Entradas relacionadas

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat
1
Hola, ¿en qué puedo ayudarte?
Hola,

Dime, ¿en qué te puedo ayudar?